Las nebulosas Norteamérica y Pelícano (Foraxx)
NGC 7000
Las nebulosas Norteamérica y Pelícano se encuentran una junto a la otra dentro de la misma gran nube de gas y polvo, a 2.590 años luz de distancia, en la constelación del Cisne. La nebulosa Norteamérica debe su nombre a su contorno reconocible, mientras que la del Pelícano recuerda vagamente a un pelícano visto de perfil. El parecido, sin embargo, es pura coincidencia: las formas las dibuja una banda oscura de polvo llamada LDN 935, que bloquea la luz del gas brillante que hay tras ella.
A pesar de tener números de catálogo distintos, ambas nebulosas son en realidad partes de la misma región. Las ilumina una misma estrella masiva, oculta en lo profundo del polvo, cuya luz ultravioleta hace que el hidrógeno circundante brille en rojo. Pequeñas cantidades de oxígeno aportan el tono azul verdoso que se aprecia en algunas zonas del campo.
La cresta brillante que recorre el «golfo de México» de la nebulosa Norteamérica se conoce como el Muro del Cisne (Cygnus Wall). Es una región activa de formación estelar donde la radiación de las estrellas jóvenes cercanas va erosionando el gas y, al mismo tiempo, comprime parte de él para formar nuevas estrellas. En conjunto, las nebulosas Norteamérica y Pelícano abarcan un área varias veces más ancha que la Luna llena, y por eso encuadrar ambas en una sola toma suele requerir un campo bastante amplio.